
Estoy de acuerdo en parte con las declaraciones del vicepresidente de Rockstar y es que la innovación no tiene por qué ser el simplificar los juegos y que la gran masa potencial de jugadores que no están habituados a jugar, logren jugar, logren engancharse. La innovación va implicada en nuevos retos, nuevos formas y compendios narrativos a la hora de expresar ideas, sensaciones, etc. y no que mucha más gente se acerque a este atrayente hobby. Y ahí es donde entra el dilema, el que se denote nuevos frentes a la hora de comunicar como obra de ocio electrónico, para que de una santa vez, las sociedades-que están tan arraigadas- vean al videojuego, como otra obra cultural, con sus pretensiones y la importancia que ello representa, o por el contrario que muchas más personas se acerquen a esta noble pasión. Pudiera ser que este último dato sea un paso evolutivo para que todo cambie, pero habría que hacer una serie de analogías por ejemplo, con la literatura o el cine. ¿Acaso todo el mundo, cuando empieza a leer, se coge el Quijote y se lo lee? ¿Acaso algún cinéfilo empedernido empezó a ver pelis de David Lynch antes que otras más simples a nivel argumental? Creo que es bueno esto de las modas de los juegos "sociales", los party-games, la moda de la Wii, pero que no sienten un precedente a la hora de gestionar o derivar lo que es el mercado "videojueguil", las bases que ya están sustentadas y bien fijas, ya que poco se ha mostrado como señal de ritmo o estructura narrativa en este tipo de juegos, solamente la de la diversión más llana. ¿Es malo? No, pero eso no significa evolución ni innovación.
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